Ingredientes
- 200 ml agua tibia (no caliente, aprox. 35 °C)
- 100 g espinacas frescas (limpias)
- 350 g harina integral de espelta
- 7 g levadura fresca (o 3 g levadura seca de panadero)
- 1 cdta aceite de oliva virgen extra
- 1 cdta sal
- Semillas variadas para decorar: sésamo, lino, pipas de calabaza
Elaboración
- Tritura las espinacas frescas con el agua tibia en la batidora hasta obtener un agua de color verde intenso.
- Disuelve la levadura en el agua verde. Añade el aceite y mezcla.
- En un bol grande, mezcla la harina con la sal. Haz un hueco en el centro y vierte el líquido. Mezcla hasta integrar.
- Amasa sobre la encimera enharinada 8–10 minutos hasta obtener una masa lisa, elástica y no pegajosa. Forma una bola, cubre con un paño húmedo y deja fermentar en lugar cálido 1–2 horas hasta que doble su volumen.
- Desgasifica, da forma al pan y colócalo en una bandeja con papel vegetal. Pinta con agua y cubre con las semillas. Hornea a 200 °C durante 33–38 minutos. El pan estará listo cuando al golpear la base suene hueco.
Consejo de Inma
Hacer pan en casa es mucho más sencillo de lo que parece. Lo único imprescindible es respetar el tiempo de fermentación: no tengas prisa. Una buena fermentación es la diferencia entre un pan plano y uno esponjoso.
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